Sumergirte en una piscina de masmelos, caminar por pasillos hechos de dulce, obras de arte elaboradas con caramelos e instalaciones para hacer fotos. Esto ya es posible en el museo más dulce del mundo, Candytopia.
Todo empezó en el garaje de su casa, a Jackie le gustaban los dulces cuando era niña, siempre pensó en que algún día haría algo especial y diferente con golosinas.
Candy Queen como también la llaman nació en Los Ángeles, es de padre argentino y madre mexicana.
Decidió meterse de lleno en la confitería cuando estaba embarazada y en medio de una crisis que echó por la borda su trabajo anterior.
Comenzó a diseñar pequeñas esculturas de caramelos, tras una primera exhibición deslumbró con su creatividad, hoy es propietaria y creadora de Candytopia.
Una exhibición itinerante que viaja por las ciudades más importantes de Estados Unidos, presentando sus diferentes colecciones.
Candytopia es, en pocas palabras, un mundo de dulces y una combinación del museo, atracción interactiva y circo. Miles de toneladas de golosinas son las protagonistas, se las puede contemplar, fotografiar y tocar, pero no comer.
El miniparque temático se inauguró por primera vez en California en 2018 y a partir de esa fecha se presentan en otros Estados.
Nosotros tuvimos la oportunidad de conocer él ubicado en el City Center De Houston Texas, donde nos divertimos de principio a fin.
Al atravesar la puerta principal, los anfitriones dan la bienvenida a cientos de personas que cada hora ingresan al lugar.
Son 20,000 m² azucarados distribuidos en 12 salones con diferentes temáticas y caramelos suficientes para deleitar el paladar de grandes y pequeños.
Cada pieza ha sido diseñada con dulces comestibles de verdad típicos de Estados Unidos y de diferentes marcas y sabores.